Giras la llave del coche, pones la primera velocidad y, de pronto, el silencio del auto se siente inusualmente pesado. Hace apenas tres minutos dejaste a tu pequeño en la puerta. Viste cómo sus labios empezaron a temblar, escuchaste ese «¡mamá, no!» o «¡papá, ven!»... Continue reading
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